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Perguntas frequentes

¿Cuánto cuesta publicar?

Nada. Publicar en Fulgeon es gratuito y hoy todas las aplicaciones del catálogo se descargan gratis: no hay ninguna forma activa de cobrar por una aplicación, ni de que Fulgeon te cobre por publicarla.

¿Puedo borrar una versión publicada?

No. Las versiones publicadas son inmutables y no se borran: se retiran.

Retirar (yank) se hace desde el panel explicando el motivo, con un mínimo de cinco caracteres. La versión deja de ofrecerse, pero su registro y su informe firmado siguen ahí. Es a propósito: si se pudiera borrar, se borraría también la prueba de que existió, y de eso vive el informe firmado.

Lo que sí puedes borrar es un borrador, con sus archivos, antes de publicarlo.

Si te has equivocado en algo ya publicado, el camino es retirarlo con el motivo puesto y publicar una versión nueva con lo correcto.

¿Hay algo que no deba contar en las notas de versión?

Dos cosas: la mecánica de los fallos que corriges y las interioridades de tus licencias. El motivo es el mismo en ambas: las notas las lee también quien todavía no se ha actualizado.

«Corregido un fallo de seguridad al pegar» ayuda a decidir si conviene actualizar. La receta paso a paso de cómo se explotaba es una guía de ataque contra cada equipo que sigue con la versión anterior, que los primeros días son casi todos. Y el formato de tus claves de licencia o la cadencia con que se comprueban no le sirven a ningún usuario, y le sirven de mucho a quien quiere saltárselas.

Si unas notas ya publicadas cruzan esa raya, Fulgeon puede sustituirlas por una redacción segura, con constancia de la intervención. Está contado en versiones y canales.

¿Qué pasa si pierdo mi clave de API?

Se pierde de verdad. El servidor guarda el SHA-256 de la clave, nunca la clave: ni nosotros podemos leerla, y sólo se enseña una vez, en la pantalla en que la creas.

Qué hacer: entra en claves de API, revoca la que perdiste y crea otra. La revocación es inmediata —la siguiente petición con esa clave responde 401— e irreversible: la fila no se borra, se marca, para que el historial de quién publicó qué siga teniendo dueño.

Si la perdiste porque se ha filtrado —un registro público, un .env subido sin querer—, revócala primero y después mira si hay versiones que no reconozcas.

¿Qué significa el informe firmado? ¿Y qué NO significa?

Significa que Fulgeon ha firmado con su clave Ed25519 un conjunto de hechos sobre un archivo concreto: nombre, tamaño, SHA-256, a qué aplicación y versión pertenece y en qué momento se registró. Cualquiera puede verificar esa firma con la clave pública de GET /apps/api/v1/pubkey, o pegando el informe en verificar informe.

No significa que la aplicación sea segura. No hay antivirus, ni análisis de comportamiento, ni revisión del código detrás. El informe no juzga lo que el programa hace: dice qué archivo es, de forma que nadie pueda cambiarlo después sin que se note.

Para qué sirve en la práctica: si descargas un binario y su SHA-256 no coincide con el del informe firmado, ese archivo no es el que se publicó.

¿En qué se diferencia de GitHub Releases?

En que Releases es almacenamiento y Fulgeon es catálogo. Las diferencias que se notan:

  • Las versiones son inmutables. En Releases puedes reemplazar el binario de un tag ya publicado y nadie se entera. Aquí no se puede: se retira y se publica otra.
  • Cada archivo lleva informe firmado con su hash, verificable por cualquiera con la clave pública.
  • El destino es un dato, no una convención de nombres. Cada archivo declara sistema, arquitectura, cargador y rango de versiones, así que el catálogo puede ofrecerle a cada visitante el archivo que le sirve en vez de una lista de nombres crípticos.
  • La ficha existe para que la encuentre alguien: categoría, capturas, búsqueda, sitemap y una API pública de lectura, en seis idiomas.
  • El changelog es obligatorio.

Y no son excluyentes: mucha gente compila en GitHub Actions y publica en Fulgeon desde el mismo workflow. Está contado en publicar desde GitHub Actions.

¿Puedo publicar aplicaciones hechas con IA?

Sí, declarándolo. En el formulario de la ficha hay una casilla: «Hecha con ayuda de IA». Si parte del código salió de una IA, márcala.

Aquí no penaliza: se declara y punto. Se enseña en la ficha porque hay quien quiere saberlo antes de instalar algo, y esconderlo sería peor para todos.

¿Puedo cobrar por mi aplicación?

Todavía no. Hoy no hay ninguna forma de cobrar en Fulgeon, y toda aplicación del catálogo se descarga gratis.

Está previsto —el diseño contempla gratis, pago único y suscripción, con el dinero yendo directamente a la cuenta del creador— pero no hay fechas, y mientras no exista, esta documentación no va a decir que existe.

Si tu aplicación es de pago hoy, lo que puedes hacer es publicarla aquí como descarga gratuita, o registrar un enlace a donde la vendes y gestionar el cobro por tu cuenta.

¿Hace falta verificar el correo para publicar?

Para publicar, sí. Para todo lo anterior, no: al registrarte entras directamente al panel y puedes crear fichas, crear versiones y subir archivos con el correo sin verificar. Lo que responde 403 hasta que verifiques es el botón de publicar.

No es burocracia. Al publicar declaras que tienes los derechos de lo que subes y que el archivo no lleva nada malicioso, y esa declaración necesita una dirección real detrás; además es la vía por la que te avisamos si algún día hay que retirar algo tuyo. El enlace de verificación llega al registrarte y caduca a las 24 horas. Si no aparece, mira también el correo no deseado; si tampoco está o ya caducó, en el panel tienes un botón para que te mandemos otro. Al pedirlo, el anterior deja de valer: vale siempre el último.

¿Puedo publicar algo que se distribuye desde otro sitio?

Sí. En vez de subir un archivo, registra un enlace https://: la App Store, la Chrome Web Store, tu propia web. Cuenta igual para poder publicar la versión y también lleva informe firmado.

Lo que hay que saber antes de elegirlo: tu ficha marcará esa entrega como «sin verificar», porque el archivo vive fuera, Fulgeon no tiene su hash y no puede garantizar que siga siendo el mismo de siempre. Y el informe firmado identifica el enlace, no el contenido: lo declara con integridad: "ninguna". Para lo que de verdad se distribuye desde otra tienda es lo honesto; para un binario tuyo que podrías subir aquí, subirlo da más garantía.

¿Cuál es el tamaño máximo?

500 MB por archivo. Si tu binario pasa de ahí, súbelo a donde puedas y registra el enlace.

¿Mi aplicación puede avisar de que hay una versión nueva?

Sí, y no hay que activar nada. Cada ficha publicada tiene su manifiesto en GET /api/latest/{slug}: última versión estable, notas de versión y, por cada plataforma, el nombre del archivo, su URL, su tamaño y su SHA-256. Una petición y ya está.

Si tu aplicación es de Electron hay atajo: un feed compatible con electron-updater en /apps/u/{slug}/, que son tres líneas de package.json.

Está contado entero en actualización automática, con el patrón que recomendamos y con lo que hay que saber antes de prometerle a nadie que la aplicación se actualiza sola (resumen: en macOS eso exige firma con Developer ID de Apple).

¿Tengo que hacer algo para que el manifiesto se actualice?

No. El manifiesto se construye con el catálogo, así que publicar una versión ES actualizarlo. No hay un archivo que mantener aparte ni un botón que pulsar, y por tanto tampoco hay nada que se pueda olvidar.

La única espera es la caché: la respuesta se guarda cinco minutos, así que una versión recién publicada tarda como mucho eso en verse desde fuera.

Lo que sí decide qué aparece es el estado: sólo salen las versiones publicadas y de canal stable. Un borrador, una beta o una versión retirada no están ahí.

¿Fulgeon sabe quién comprueba actualizaciones?

Sólo la dirección IP de la petición, igual que cualquier web que visites.

Pedir el manifiesto no requiere cuenta ni clave, y la ruta no lee nada de la petición: ni cookies, ni parámetros, ni cabeceras. La respuesta es idéntica para todo el mundo, así que desde aquí no hay forma de saber qué versión tienes instalada, ni de contar equipos, ni de empujarle una versión distinta a unos cuantos.

La excepción sería que tu propia aplicación lo mandara. El patrón recomendado dice justo lo contrario: pide el manifiesto y compara en el equipo.

Descargar el archivo sí puede sumar una descarga en el contador de tu ficha, con las mismas reglas que una descarga desde la web. Qué cuenta y qué no, en la pregunta siguiente.

¿Cómo cuenta Fulgeon las descargas?

Con manía por no inflarlas: el contador prefiere quedarse corto a mentir hacia arriba. Cuenta bajarse el archivo. No cuentan:

  • el mismo archivo desde la misma IP en las seis horas siguientes (y de la IP se guarda un hash, no la dirección);
  • las peticiones HEAD: comprobar que el enlace vive no es descargar;
  • las catas y reanudaciones: un Range parcial que pide unos KB para mirar no es una descarga, y una descarga reanudada ya contó cuando empezó;
  • tú mismo, con tu sesión abierta: probarse la ficha propia no es una descarga;
  • las descargas anónimas en los 15 minutos siguientes a publicar, que en la práctica son las comprobaciones automáticas del propio despliegue.

Así que si publicas, te bajas tu archivo y el contador no se mueve, no está roto: está haciendo exactamente esto. El detalle está en tu panel: cada ficha tiene un modal de estadísticas con la gráfica de descargas por días.

Una publicación se cortó a la mitad. ¿Qué ha quedado publicado?

Nada. El orden es siempre crear → subir → publicar: si algo falla antes del último paso, lo que queda es una versión en borrador, invisible, con los archivos que llegaran a subirse. Se termina desde el panel, o se borra el borrador y se relanza.

Las subidas no se reanudan: una subida cortada se repite entera.

¿Puedo cerrar mi cuenta? ¿Qué pasa con mis fichas?

Sí. Se pide escribiéndonos y la cuenta se cierra seudonimizándola: el correo, el nombre y el perfil dejan de identificarte, se cierran las sesiones y se revocan las claves de API. No es un borrado físico de la fila, y el porqué está contado sin rodeos en la política de privacidad, incluido qué se conserva y para qué.

Con las fichas hay tres salidas:

  • Se retiran, que es lo que pasa si no pides otra cosa. Una ficha retirada no desaparece: se sigue sirviendo en solo lectura, sin enlace de descarga, para que quien ya descargó algo pueda comprobar su hash contra el registro firmado. Retirar la ficha no puede romper esa promesa.
  • Se quedan publicadas, si lo pides expresamente: quedan a nombre de «Cuenta cerrada», sin perfil detrás.
  • Se traspasan antes a otra cuenta. La cuenta que las recibe tiene que existir, tener el correo verificado y las condiciones vigentes aceptadas, porque pasa a responder de lo publicado.

En cuatro páginas, servidas por el propio catálogo: aviso legal, condiciones de la plataforma, condiciones de venta y política de privacidad. Las condiciones de la plataforma son las que se aceptan para publicar, y la aceptación es por versión del texto: cuando cambian, publicar vuelve a pedirlas. Están escritas para leerse, no para cubrir el expediente: dicen también lo que no se hace.